sábado, 20 de junio de 2009

Aprendizaje y el desarrollo de competencias

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

La evaluación por competencias no es un conjunto de exámenes (evaluación sumativa), que miden el nivel de dominio de cada uno de los contenidos (factual, conceptual y procedimental), ni es el llenado de una guía de observación de acuerdo a los lineamientos que como asesor me propongo evaluar, ni es una lista de especificaciones que espero de un determinado producto, aunque estas características que estoy evaluando las hago tomando como base los objetivos del programa que pretendo lograr, no estoy dando apertura a la creatividad, ni el proceso con el se llega a determinado resultado.
Una competencia puede requerir de la comprensión de varios conceptos para poder consolidarse. Evaluar el aprendizaje en base a competencias requiere que se evalué ese concepto desde sus niveles de comprensión, esto es desde la capacidad de comunicarse, argumentar, aplicar ese saber, además de la capacidad de fundamentar ese saber hacer en un contexto especifico.
Las competencias no son observables por si mismas, por lo tanto hay que inferirlas a través de desempeños o acciones específicas. En cada contexto se pueden evaluar diferentes aspectos a través de situaciones concretas y acciones definidas, se pueden evaluar: los saberes, habilidades, valores, actitudes y motivación.
El asesor para evaluar una competencia debe valorar lo que hace el estudiante, teniendo en cuenta sus logros y los aspectos a mejorar de acuerdo con parámetros previamente definidos, los cuales pueden ser: reconocer el aprendizaje del estudiante, respeto por la diferencia entre las capacidades, habilidades y resultados de cada uno de sus compañeros, inmiscuir en la medida que se pueda el conocimiento y los productos con el contexto laboral próximo para el estudiante, escuchar las sugerencias e inquietudes de los estudiantes a manera de retroalimentación de todo el proceso y variar permanentemente de técnicas e instrumentos de valoración. (HETEROEVALUACION)
El estudiante puede valorar la formación de sus competencias con referencia a los propósitos de formación, los criterios de desempeño, los saberes esenciales, las evidencias requeridas. (AUTOEVALUACION)
Los estudiantes también se pueden evaluar de acuerdo a criterios definidos, dando una retroalimentación, una crítica constructiva en un ambiente de respeto y confianza. (COEVALUACION).

2 comentarios:

  1. Compañero, me parece muy interesante y atinado, tu concepto de competencia y evaluación, puedo comentar que la evaluación de competencias, el dominio de conocimientos y valores, debe ser en base al aprendizaje y no a lo que el docente pretendió enseñar. No solo basta que el estudiante se apropie de las competencias, hace falta que demuestre el dominio de las habilidades y su capacidad de solución de problemas.
    Saludos.

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  2. Julio, me parece muy acertado el concepto que tienes de la evaluación, si tomamos en cuenta que el aprendizaje por competencias implica todo un proceso, no sería justo que la evaluación tomará sólo como criterio el producto final; esto, porque desde que inicia un proyecto se van desplegando y adquiriendo diversos saberes y habilidades que como docentes debemos tomar en cuenta.

    ¡Felicidades!

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